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CONSTRUCCION TOTAL

En nuestro proceso de la construcción completa de una piscina desde cero, abarcamos todas las fases necesarias desde el diseño inicial hasta su puesta en funcionamiento. Este tipo de proyecto implica una planificación detallada, ejecución técnica especializada y coordinación de distintos oficios para garantizar un resultado seguro, duradero y estéticamente atractivo.

El proceso comienza con la fase de diseño y planificación, donde se definen aspectos clave como la ubicación, dimensiones, forma, profundidad y estilo de la piscina. En esta etapa también se estudian las características del terreno, la orientación solar y las necesidades del cliente. Además, se elaboran los planos técnicos y, si es necesario, se gestionan licencias y permisos conforme a la normativa local.

A continuación, se lleva a cabo el replanteo y movimiento de tierras, marcando en el terreno el perímetro de la piscina y procediendo a la excavación. Esta fase incluye la retirada de tierra, nivelación del fondo y preparación del terreno para asegurar una base estable.

Una vez excavado el vaso, se inicia la construcción estructural, que normalmente se realiza en hormigón armado. Se ejecuta la solera (base) y posteriormente los muros, incorporando armaduras de acero para garantizar resistencia y durabilidad. En paralelo, se instalan las canalizaciones necesarias para el sistema hidráulico, como tuberías de impulsión y retorno, desagües, skimmers y sumideros.

Después de la estructura, se realiza la impermeabilización del vaso, aplicando materiales específicos que evitan filtraciones y pérdidas de agua. Seguidamente, se procede al revestimiento interior, que puede ser de gresite, liner, piedra natural u otros acabados, aportando tanto funcionalidad como estética.

En la siguiente fase se instalan los equipos técnicos, como el sistema de depuración (filtro, bomba, válvulas), cuadro eléctrico, iluminación subacuática y posibles sistemas adicionales como climatización, cloración salina o automatización. Estas instalaciones son esenciales para mantener la calidad del agua y el correcto funcionamiento de la piscina.

Paralelamente o posteriormente, se ejecuta la urbanización del entorno, incluyendo el pavimento perimetral (playa), drenajes, duchas, escaleras, barandillas y elementos de seguridad. También se pueden incorporar acabados decorativos, zonas ajardinadas o áreas de descanso.

Finalmente, se realiza la puesta en marcha, que comprende la limpieza del vaso, llenado de la piscina, tratamiento químico inicial del agua y verificación de todos los sistemas. En esta etapa se comprueba que la instalación funcione correctamente y se realizan los ajustes necesarios.

En conjunto, una obra total de piscina es un proyecto complejo que integra ingeniería, construcción y diseño, cuyo objetivo es crear un espacio funcional, seguro y adaptado a las necesidades del usuario, asegurando su durabilidad y un mantenimiento eficiente a largo plazo.